Los Gauchos

Se casó mi hermano (aka “la modela”) y con mi hermano Aldo y mi primo Sergio, le regalamos un recitado, un Explicao (de Cantalicio Luna, choreado a Les Luthiers) y una serie de aros. Tres links valen más que mil palabras (y me gustan más que embeberlos en esta página):

Parte I (9′ 48″) – Parte II (6′ 36″) – Parte III (5′ 01″)

No es la primera vez que perdemos cantidades astronómicas de tiempo haciendo algún sketch. Es casi un clásico en la familia, y las pruebas que han quedado plasmadas en videos pueden verse en esta playlist. En algún otro post futuro me gustaría hacer una referencia un poco más detallada de esta linda tradición.

Machinalife

En la oficina la pasamos realmente muy bien. Me pone muy contento compartir un lugar de trabajo con mis socios y amigos. Algunas cosas perrito las publica con el hash-tag #machinalife en Twitter. No todo es traducible en tweets, así como también no todo es publicable.

Desde la semana pasada tenemos un nuevo compañero para el Sr. Burns: Apu. ¡Bievenidos!

Un libro siempre en la mochila

Colas de banco, filas de colectivo, viajes en colectivo, caminatas por rectas en calles sin regalos perrunos, “aguantame un cachito”, tiempos muertos entre reunión y reunión, #2 del baño, llegadas temprano, filas para comprar cospeles, espera en aeropuertos, trasbordos, “llego en 15″ cuando ya estás ahí, re centrifugada de la ropa, colas en el súper, reuniones del colegio, salas de espera, clases aburridas y sobremesas.

¿Qué tienen estas cosas en común? En todas es un buen momento para leer un libro. Desde hace algunos años acostumbro a llevar siempre un libro en mi mochila, y lo saco sin temor cada vez que se me presenta la oportunidad. Los tiempos muertos se hacen mucho más cortos con un buen libro en la mano. Además, me da la sensación de que no estoy perdiendo el tiempo, sino ganándolo.

Cada vez que saco un libro entre miles de caras de culo en una cola (valga la redundancia) me siento el más campeón de los campeones, el que se avivó, el loco pistola que se dió cuenta dónde estaba la papa. Y me la paso leyendo.

Este 2010 quiero leer por lo menos 20 libros. Los tengo a todos en una pilita en mi pieza, aunque siempre voy agregando más y si pudiera, leería más de lo que tengo. Con 20 me alcanza. Vamos a ver si antes de final de año puedo hacer un post que los enumere a todos.

Mientras tenga que pagar impuestos tiempo no me va a faltar.

San Caguetín

Nunca fui bueno para el levante.

Errores en los diarios

Los diarios que más leo por Internet son el Olé, La Nación y La Voz del Interior. El primero porque me gustan mucho los deportes, el tercero porque es el diario local y el segundo porque en casa lo compraban y me gusta mucho la cobertura que tiene en deportes.

Pero los diarios, al menos en lo que se refiere a la versión online de los mismos, están cometiendo muchos errores. Al principio me pareció gracioso e hice una captura de pantalla para mostrárselo a alguien más. Pero después empecé a notar que la cosa era seria. No debo leer ni el 5% de lo que aparece y encuentro errores muy seguido. Y no es que me crea con una capacidad sobrenatural para encontrarlos, es que realmente son muchos, no le prestan atención y los dejan ahí, a la vista de todo el mundo, perdiendo la seriedad que deberían tener.

Recuerdo alguna vez que mi papá me decía que el diario La Nación pagaba una suma de dinero (que ahora no recuerdo) por cada error que se encontrara en la edición impresa (para ese entonces no tenían versión online). Tendría una buena cantidad de plata si aún pagaran por error encontrado.

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