Mar 02 2009
Viven y mueren
Durante la Segunda Guerra Mundial, en 1942, el famoso violinista británico Yehudi Menuhin, en Honolulu, tocaba su violín a los soldados que partían al frente de batalla, y tocaba su violín a los heridos que regresaban, camino a sus casas, tras una escala en el hospital de Hawai. A los dos grupos les tocaba el Ave María, a los que partían a la muerte y a los que regresaban a la vida. Y los dos grupos los escuchaban con el mismo arrobamiento, con la misma esperanza. La vida y la muerte no eran, entonces, tan antagónicas.
Eduardo Strauch, para “La sociedad de la nieve” de Pablo Vierci
