Feb 23 2009
La mentirita piadosa
Los eventos sociales nos invitan a la mentira:
- Vas a venir para el cumple de Facundito, mi novio?
- No, vos sabés que tengo turno con el proctólogo y se me hace imposible
Esto es lo que llamamos una mentirita piadosa, que tiene al menos dos ventajas:
- Ahorro de conflicto innecesario
“No, la verdad es que no voy a ir porque Facundito tiene olor a chivo y me cae como el orto”. Para qué tener que enfrentar una situación incómoda cuando la podemos evitar sin graves consecuencias para nuestro orgullo y autoestima (y los de terceros). - Salida fácil para nuestra cuota de amargura
“No, realmente prefiero quedarme a ver una peli y comer chocolate”. No está socialmente aceptado que tengamos ganas de quedarnos a dormir la siesta, no ver a nadie o salir a caminar solos. Es como si hubiera cosas que no aceptan modificaciones de acuerdo al estado de ánimo en ese momento. “¡Ahhh, pero es el cumple de Facundito!”. Está bien, deseale feliz cumple de mi parte, me voy a dormir.
La mentira piadosa está hecha para usarse, y me dá mucha lástima no usarla cuando puedo, gano puntitos (falsos) de sociabilidad y no me comprometo a algo que no quiero.
Lo bueno es que no perdemos credibilidad si encontramos el balance justo entre asistencia a eventos sociales, mentiras piadosas y compromisos verdaderos. Y para mí no significa que seamos mentirosos ni falsos, sino más bien que tengamos gusto por la simpleza y por evitar ganarnos problemas y situaciones que no merecemos.
Lamentablemente encuentro demasiadas ventajas en esconder la cabeza con una mentirita piadosa que la cruda, dura y cruel verdad cara a cara.
Lo dejo acá porque me tengo que ir al dentista.
