Mar 10 2008
Los 6 mandamientos
El humor tiene sus mandamientos. Para esa juntada donde se arma la ronda de chistes, cuentos y anécdotas, tenga en cuenta los siguientes:
-I- No serás Nostradamus: No seas salame, a nadie (más que a vos) le va a causar gracia que interrumpas el chiste para contar el final (sobre todo si es un chiste simple de pregunta y respuesta). Es como contar el final de una película: a nadie le gusta. Y si ya sabés el chiste, qué me calienta.
-II- Confesarás ya conocerlo antes que tome “color”: es mejor hacer notar al emisor nuestro previo conocimiento del chiste (“No existe el concepto de chiste nuevo, sí de público renovado”) que notar su desazón una vez terminado el relato. Caso contrario es una pérdida de tiempo. Aunque a mucha gente le gusta escuchar una y otra vez el mismo chiste (yo, por ejemplo, tengo audios de humor que escucho de vez en cuando). Luego, este es un mandamiento condicionado.
-III- Acompañarás con la risa: muchas veces debemos escuchar chistes que ya conocemos. Pues bien, premiemos al cómico con una carcajada (aunque sea leve) cuando termine.
-IV- No corregirás: Dejad que el humorista cuente su chiste al estilo monólogo, que use su estilo y que triunfe o fracase por sus propios medios. No os metáis. Cualquier bocadillo es dificil de tragar. Notar la siguiente excepción: si la corrección a realizar es crítica para el argumento del chiste, más vale pecar de corrector que ver sufrir al prójimo.
-V- No cuestionarás: Un chiste es un chiste. “Entra un esqueleto a un bar y dice: ‘Mozo, un whisky y un trapo de piso’”. Sí, los esqueletos no hablan, pero sin ellos perderíamos un montón de situaciones graciosas.
-VI- No pedirás la repetición: Si llegaste tarde para el show, lo lamento. Repetir el relato de un chiste es feo para todos: ahora todos lo saben menos vos. Y bué, otro día será (y no te gustará que alguien peque violando alguno de los demás mandamientos).
