Feb 26 2008
Archivo para February, 2008
Feb 25 2008
It tastes like shit
Me resulta muy curioso que nos guste el sabor de cosas que son feas. Se me ocurren el café, el mate, la cerveza, el fernet. Admitámoslo, son feas; no saben bien, son demasiado amargas para nuestro gusto. Y que, al menos en mi caso, si no hubiera sido por el azúcar, la coca o los manises, me hubiera llevado mucho más tiempo acostumbrarme a esos sabores. Y sin embargo hoy no me siento a programar o a estudiar, a ver una peli o incluso caminar hasta la parada de colectivo sin el termo debajo del brazo. Y extraño el saborcito amargo del fernet cuando la culpa me gana la pulseada y me propongo bajar un poco de peso y optar en el próximo festejo entre amigos, por esa mentira llamada Zero (o light, o Ser o qué se yo).
Pero es cierta la ya trillada “el hombre es un animal de costumbres”. Pero qué lindo es acostumbrarse a algo que después nos gusta mucho! Y cómo uno (retro)valora las cosas cuando ya no las tiene! Me di cuenta de lo mucho que extrañaría al mate si dejara de existir, cuando me obligaron a suspenderlo por una semana después de extraerme las muelas de juicio.
Menos mal que acá tengo el termo con agua caliente y el mate cebado, que si no fuera por esta infusión tan desagradable, sería mucho menos productivo de lo (poco) que soy.
Feb 16 2008
Mi nombre es Günther
Mi nombre es Günther, y tengo 53 años. Estoy de novio con una compatriota alemana, que se llama Steffi. En realidad ella no sabe que es mi novia, y dice que está casada con un tal Andre y que tiene dos hijos: Jaden Gil y Jaz Elle. Igual, muchas veces me han negado relaciones; estoy muy seguro de lo que siento por Steffi y también de lo que ella siente por mí. A ella le gusta mucho jugar al tenis y conocer lugares del mundo. Yo la vi jugar hasta el año 1993. A partir de allí, un señor de bigotes dijo que no podía ir más a ningún partido, sea de mi novia o de cualquier otro del tour, porque atentaba contra la seguridad de los deportistas.
Yo estoy muy tranquilo con lo que hice, y se que ayudé a Steffi a mantenerse donde estaba. Me encerraron dos años con gente que necesitaba pastillas para poder dormir. A mi también me daban pastillas, pero la enfermera decía que era para que los demás no notaran que yo era normal.
Y esa tontita de Mónica siempre quiso hacerle a Steffi la vida imposible. Pero ya está: hoy agitó su bandera blanca.
Y yo, que no puedo ver a la gente ganar en buena fe, soy la persona más feliz del mundo.
Feb 15 2008
Nunca digas nunca
Ahora que veo que maXlo tiene su propio blog en el cual escribe que no le interesaba tener uno, pero bué, las cosas cambian y toda la bola, me acuerdo del primer post de Juan Pablo Varsky (quien me parece, con Gonzalo Bonadeo, los dos mejores periodístas deportivos de Argentina), a quien sigo fielmente en sus publicaciones semanales en el diario La Nación y afirmaba algo parecido.
Y también me acuerdo de todas las veces que he dicho “yo nunca x”, para muchos x’s. Por ejemplo, cuando con Mati fundamos el C.A.R.Cel (Comando de Acción en Repudio al Celular), comando que abandoné sin ningún tipo de escrúpulos el año pasado, violando el inciso 1º del artículo 1º que rezaba “nunca tendrás celular”. El otro día Julio nos hizo notar que hasta el célebre Linus Torvalds se encuentra, aunque no lo sepa, en el citado y, por qué no, selecto club. Ojo, que no fui el único en abandonar el club.
Lejano en el tiempo también recuerdo haberme negado a la música en la computadora. Jeje, hoy me río. Pero hay gente que no se ríe tanto.
Pero con el paso del tiempo he comprendido que TVR no siempre tiene razón. No estoy demasiado de acuerdo con la frase “nadie se resiste a un archivo” o, en todo caso, no la entiendo. Los cambios necesariamente implican modificar: actitudes, hábitos, creencias o pensamientos. ¿Y si cambié qué? Si bien algunas contradicciones que mostraba este programa diferían de algunos días, o quizá minutos, solamente.
Y bueno, como cantaran Fievel Ratonovic y compañía, “nunca di nunca, jamás”. Mejor “sigue caminando”.
Feb 10 2008
Vuelta a la enredada
Bueno, la gente de ifastnet me dejó sin la base de datos donde se alojaba este blog antes. Fea la actitud!
Así que aproveché la volada, para reinstalarme acá. Conjugué los posts que se encontraban en mi anterior blog y sumé los que tenía en ifastnet, pero sin los comentarios (gracias a Google Reader!) y otras yerbas.
Sigo en contacto.
