Dec 28 2011
Mis anécdotas del fútbol (VI)
[Esta es la Parte VI: Parte I Parte II Parte III Parte IV Parte V]
Después de varios años de paso mediocre por la mitad de la cancha, un día de 8° o 9° división, nuestro único arquero, que vivía en Tanti, decidió:
- Irse del club
- Ser expulsado en el partido anterior
- Lesionarse
- Mudarse
- Enfermarse
La verdad es que no recuerdo qué pasó, pero sí recuerdo que no teníamos un arquero a mano en el equipo.
Entonces, el Kily Ordoñez, que por entonces se desempeñaba como Ayudante de Campo y Padre de Constante Apoyo, se acerca antes de una práctica en el Polideportivo, me comenta la situación (una o más de las opciones mencionadas anteriormente) y me pregunta “si me le animo”. Por mi parte, los minutos como titular eran cada vez menos y, sobre todo, cada vez más cuestionados, por lo que acepté sin ninguna duda.
Así fue que volví ante un rival durísimo: Banco de Córdoba, que usualmente nos ganaba por 4 o más goles. Ese día, perdimos 3 a 1, yo atajé más o menos bien, y nunca más dejé el puesto. Además, Gonzalo Loza hizo el gol de descuento. Dos situaciones bastante curiosas para esa tarde.
Ese día recuperé la felicidad por el juego.
Nota: esta es la última entrega, por ahora, de esta sección de anécdotas
