Mar 15 2010
Un libro siempre en la mochila
Colas de banco, filas de colectivo, viajes en colectivo, caminatas por rectas en calles sin regalos perrunos, “aguantame un cachito”, tiempos muertos entre reunión y reunión, #2 del baño, llegadas temprano, filas para comprar cospeles, espera en aeropuertos, trasbordos, “llego en 15″ cuando ya estás ahí, re centrifugada de la ropa, colas en el súper, reuniones del colegio, salas de espera, clases aburridas y sobremesas.
¿Qué tienen estas cosas en común? En todas es un buen momento para leer un libro. Desde hace algunos años acostumbro a llevar siempre un libro en mi mochila, y lo saco sin temor cada vez que se me presenta la oportunidad. Los tiempos muertos se hacen mucho más cortos con un buen libro en la mano. Además, me da la sensación de que no estoy perdiendo el tiempo, sino ganándolo.
Cada vez que saco un libro entre miles de caras de culo en una cola (valga la redundancia) me siento el más campeón de los campeones, el que se avivó, el loco pistola que se dió cuenta dónde estaba la papa. Y me la paso leyendo.
Este 2010 quiero leer por lo menos 20 libros. Los tengo a todos en una pilita en mi pieza, aunque siempre voy agregando más y si pudiera, leería más de lo que tengo. Con 20 me alcanza. Vamos a ver si antes de final de año puedo hacer un post que los enumere a todos.
Mientras tenga que pagar impuestos tiempo no me va a faltar.

Buena idea… andá a leer!!
Aleluya, hermano!
Yo hago lo mismo… a veces… pero en general si lo hago… Una clásica que te faltó es “antes de dormir”. jeje